domingo, septiembre 28, 2008

Y hoy, ¿qué te apetece?


A veces me encantaría tener un monstruico mágico, así con capa, pequeñito y poderes, que me mirara y me dijera ¿qué te apetece hoy?

Decirle...

Hoy me apetece... comer aquel plato que comí cuando tenía tanta hambre y me sentó como la primera leche que entraba en mi estómago cuando mi madre me dió a luz.

Hoy me apetece... darme ese baño con sales y pompas que me dí aquella vez en aquel hotel perdido en medio de las montañas.

Hoy me apetece... que me abracen tan fuerte como aquella vez que me dijeron que era lo más importante que existía.

Hoy me apetece... mirar al cielo, aún de noche y ver cómo el sol sale, poco a poco, bañándome con sus brazos luminosos, como aquella vez que era tan tarde que se hizo temprano.

Hoy me apetece... volverme a reir hasta quedarme sin aire como aquella vez que me tropecé delante de quinientas personas y me volví a caer al levantarme.

Hoy me apetece... ver la mirada de mi mejor amigo cuando volví a casa después de tres semanas sin verlo.

Hoy me apetece... encontrar la palabra perfecta para describirlo todo, palabra que antes tenía y que ya se perdió.

Hoy me apetece... salir con mi macuto y volver a perderme por ahí y que no me encuentren hasta tres dias después.

Hoy me apetece... entrar en mi cuarto, que su ropa ya esté por el suelo y volver a echar ése polvo que desahogó meses y meses de abstinencia.

Hoy me apetece... escuchar de nuevo esa canción que escuché mientras me estaba enamorando.

Hoy me apetece... tumbarme en mi cama, cerrar los ojos y no pensar en nada.

Hoy me apetece... alargar la mano y superar ese manto de ramas y hojas de un salto.

¿Y te apetece algo más?

Me apetece que dejes de ser un sueño y te conviertas en ralidad, aunque esto nunca vayas a leerlo.






Siempre será mi canción favorita.