viernes, julio 18, 2008

Una cosita

Las tias para el sexo son realmente oscilantes y raras. A excepción de unas pocas privilegiadas, todas son igual de reacias aún hoy día. La verdad, creo que cuando las mujeres sean tan abiertas para follar como nosotros, la igualdad de sexos será posible.

He estado un semana en la playa, es obvio que salí de caza. La verdad no me cuesta mucho conocer a las personas, no soy muy cohibido que digamos y, afortunadamente, no tengo un cuerpo que duela a la vista.

El segundo día de playa conocí a Sandra. Era un chica rubia, de 19, había venido a la playa con sus padres, según me contó. Hablé con Sandra bastante, la invité a una cerveza, y me contó unas paranoyas insondables, no me interesanban lo más mínimo, yo estaba enfrascado en decidir si tenía una 90b o una 95a, tengo esa capacidad, no me queda descarado mirarle las tetas a una mujer mientras finjo que me interesa lo que dice. Pronto empecé la picaresca y el caso es que ella me siguió el juego. Yo estaba empezando a tirar cohetes cuando de noche la invité a casa y me aceptó la invitación. Pero el caso es que cuando ya estábamos allí y me puse cariñoso no hizo sino rechazarme.

-Pensé que eras diferente -decía.
-Y lo soy nena, dejame que te lo demuestre -respondía yo.

Supuse que Sandra buscaba un novio o algo, normal, una chica de 19 años que aun va a la playa con sus padres no puede ser muy espabilada. Hice lo posible por echarla de mi casa y no la volví a buscar.

Al día siguiente conocí a Miri, supongo que sería el diminitivo de Miariam, aunque ella sólo dijo Miri. Eramadrileña, morena de cabellos rizados, caderas anchas. Ella no venía sola, pero al menos no venía con sus padres. Con Miri hablé más, porque ella no era habladora. También puedo hablar interesantes (interesantes porque no son cosas personales) y mirar las tetas a la vez sin que quede descarado. Aunque esta vez se dio cuenta y ella misma me lo dijo.

-Jajajaj, se te van los ojos Quique -decía.
-Ay chiquilla, es que no estoy acostumbrado a ver chicas de Madriz -siempre surte efecto, a las que no son andaluzas que les hablemos medio cateto les pone burras, a las Valencianas las que más.
-Pues tengo una 85, ajaja, para que no te haga flata mirar la etiqueta.

Cuando una tia me dice eso pienso "Dios que cerda es" y también la invité a mi casa.

Todo muy bonito, seguí el procedimiento de la primera, y en el momento me dice:

-Yo no acostumbo a hacer las cosas tan rápido.

Joder Miri, tú eres de Madriz y tienes taco, pero yo tengo que apurar mi semana de playa y tengo que follar rápido. Te he traido aquí para follar no para soplar velitas y escuchar James Blunt, pensé.

-Chica, es que me gustas mucho, no he sentido nada tan intenso por nadie en mucho tiempo y creo que eres tan especial... -dije- Que me encantaría acostarme contigo, quiero decir que te quedaras a dormir.

Miri casi me llora y todo eso, pero no se quedó a dormir, me dijo que la llamara mañana. Y la mandé al carajo ipso facto.

Y así, con carne pero con hambre pasó hasta el miercoles. Entonces conocí a Ire, una chica como las que sólo aparecen en mis sueños. Creo que llegué a enamorarme un poquito. Era bajita, pelo liso negro, formas delicadas, culito respingon, una delicia. Cuando alguien me entra de esa manera, por un periodo de tiempo, no pienso en sexo.

Hablé con ella mucho, no le metí prisas ningunas, es más creo que no di muestras de querer morderla en todo el tiempo que estuve con ella. Me comporté un poco al estilo Sandra, o al estilo Miri. Estaba llegando la tarde del Jueves cuando de repente me dijo:

-Quique, vamos a ver, ¿tú qué buscas conmigo?
-Yo... bueno, tú me gustas mucho Ire.
-¿Quieres que follemos?

Entré en shock. ¿Porqué? ¿Porqué cuando no pienso en sexo va la tia y ella misma me lo dice, abiertamente? ¿Debía haberme comportado así con las otras dos? Quizás, pero sólo la tercera me entró tan profundo.

Ni siquiera le tuve que invitar a cenar, subimos, follamos, se corrió un par de veces y se tumbó en la cama, a dormir. Por un momento la vi como si yo fuera ella y ella fuera yo. Ella el hombre que sólo busca sexo y yo la colegiala que busca ñoñerias con su amor de verano.

La vida es extraña xD

viernes, julio 11, 2008

Le Petit Prince ( quelq'un chose qui je ne sere jamais)

Hoy me he vuelto a leer (por 5ª vez) este libro:

Es extraño. Es un libro extraño. Un libro que hay que leer muchas veces para entender. Es como Matrix, que hay que verla muchas veces. Lo más curioso es que a cada vez que lo lees de nuevo te percatas de algo más que no te habías dado cuenta la anterior, entiendes una cosa que antes dejaste por imposible y, lo más importante, aprendes algo nuevo, porque este libro tiene muchas cosas que enseñar.

El secreto de este libro es que madura junto a ti. Lo lees cuando eres un niño, y sólo entiendes lo que con tu mente de crio puedes ver. Después vas creciendo, maduras y el libro tiene un hueco para todas esas cosas que nos pasan cuando somos adolescentes. Después una arpía te parte el corazón, y otra te lo vuelve a partir, y otra, y otra.... Y este libro también tiene un recurso para subir tu ánimo sentimental y volver a creer que el amor es posible, y que se puede mantener.

Esta tarde estaba en el sofá del salón con mi vieja. Ella haciendo crucigramas y yo leyendo el principito, mientras mi hermano jugaba a la consola esa de los mandos sin cables. Por cierto, odio que mi hermano sepa jugar a eso antes que a leer, es que prefiero que se haga pajas antes de leer a que juegue a esos lavadores de cerebro.

El caso. Mi padre llegó borrachuzo como de costumbre y se pusieron a discutir. Cómo lo odio. Y mucho menos cuando ninguno de los dos tiene razón alguna para hacerlo. En medio de la trifulca mi hermano empezó a llorar. Y levanté la vista del libro y lo imaginé como al principito cuando mira al cielo en busca de su rosa.

Lo cogí y me lo llevé a su cuarto y jugué con él. A cualquier cosa, sólo quería escucharlo reir, con esa risa tan cálida que tiene, como la del principito. Y cuando lo hizo, repentinamente, mis padres se callaron. Fue todo muy surrealista, pero gratificante.

Hablé con mi madre, y también la vi como cuando al principito se le enrosca la serpiente. Después intenté dialogar con mi viejo, y lo vi como a esas personas mayores que no entienden los dibujos de la boay el elefante.

Ahora pienso que este libro es una biblia para los problemas cotidianos. Que este libro tiene un rincon para cualquier persona y para cualquier situacion, para cualquier dificultad, para cualquier mal día.

Y me ayudó a madurar un poco más.

Si no lo habéis leido, os lo recomiendo. Leedlo al menos una vez al año cada año. Veréis qué pasa.

Una esquinilla

Pues empiezan bien las vacaciones: voy a ir a la playa y se peta el coche. Vaya por dios, es como aquel tipo que se pegó 27 años esperando a que lo soltaran de la carcel y cuando le sueltan empieza a llover.

La verdad es que a mi el verano no me suele sentar bien. Es más, lo considero una época triste, según mis experiencias claro está. Durante los nueve meses restantes uno está parriba pabajo, haciendo cosas, en el instituto, en las academias, hay discotecas, en la ciudad hay vida, incluso si te vas a un pueblo sales a la calle y conoces gente. Estás siemrpe rodeado. Estás siempre con algo en mente.

Pero para mi cuando llega Junio, la verdad, Junio es el mes que más odio; me paso un año trabajando esperando para que llegue esta época y cuando llega te pasas el dia en tu casa viendo pasar las horas.

Pues me amargo. Y como yo no puedo estar todo el dia sin salir de mi casa tengo que salir a respirar aire, a que me de el sol. Y esta tarde cuando he salido me he encontrado con esto:

No tengo ni puta idea cómo ha llegado un sapo-rana a mi calle, pero vamos, verlo ahí, sin cabeza y medio podrido me ha servido para animarme un poco, no porque sea un puto cruel nazi, sino porque al menos se que hay tipos que están peor que yo. Que por no tener no tienen ni casa. Así que me he pillado un helado de turrón y dulce de leche y me he sentado a hablar con un viejo que había en un banco. Julián se llamaba.

-Buenas tardes -dije yo.
-Ahí vamos niño. Hay que ver la calor eh? Yo me comia helados de esos con tu edad, pero eso si eran helaos buenos, no las porquerías esas.
-Mire usted señor, si le molesta me voy al banco de enfrente.
-No, es que antes costaban 2 pesetas.
-¿Y?
-Que ahora cuestan 3 leros de esos.
-Sí, soy consciente, me los he gastado yo.
-¿Me haces un favor?

En este punto descubrí que sentarme al lado del viejo me iba a salir más caro de lo que pensaba. Podría haberle dicho "No, estoy ocupado" pero yo soy buen ciudadano.

-Por supuesto.
-¿Me compras papel ahi en el kiosko?

Le miré, no entendí, pero después me enseñó una bolsita de plastico que tenia en el bolsillo y un cigarro. Rápidamente compre OCB y le lié un porro al viejo, que el pobre tenía parkinson; y nos fumamos un buen pitillo.

No sé cuanto me he pegado hablando con el tio, pero pasamos de lo poco que hace el ayuntamiento por cuidar las vias a lo bien montao que estaba el puticlub de Sierpes sin darme cuenta.

Y después volví a casa.

Todo esto me ha dado que pensar que deprimirse es una gilipollez, que me suda la polla el puto coche y que hacer feliz a la gente cuesta muy poco. Ayudad a los ancianos de vez en cuando.

Bienvenidos.

Ya era hora de que este prenda se metiera en el mundo del Blog y tal, después de fracasar en myspace, en fotolog, en tuenti y en la vida, el siguiente paso natural era éste.

La verdad no voy a escribir para que lo lea nadie, pero vaya, que si a alguien le apetece pasarse, será bien ¿ciberecibido? Lo que sea.

Ahora mismo, y para empezar con buen pie, me voy a la playa una semana, para volver cargadito de anectodas super interesantes para todos :D

Un abraaaaazo!